miércoles, 27 de agosto de 2014

¡Uñas perfectas! ♥


Las uñas pueden decir mucho de nosotras, para lucir un color de uñas perfecto es fundamental tenerlas sanas y bien cuidadas. Acá algunos consejos para que la manicura te quede impecable. ¡Clic en Más información » para seguir leyendo el artículo!
- Deja respirar las uñas un día o dos entre la aplicación de un esmalte y el siguiente.
- No trates de eliminar la suciedad acumulada bajo las uñas con las tijeras o la punta de una lima.
- Para eliminar la suciedad, sumergir bien los dedos en agua caliente con jabón y frotarlos con un cepillo. Si aún así no funciona, masajea la punta de los dedos con limón y aceite de oliva.
- Usa siempre guantes de látex para hacer cosas en casa. No sacrifiques tus manos...¡no hace falta!
- Para aliviar inflamaciones de cutícula, mezcla una cucharada de aceite de oliva con 4 gotas de zumo de limón. Masajea sobre la cutícula favorecerás su rápida curación.

El paso a paso: 

1. Las uñas no se cortan con tijeras ni con corta-uñas, se liman. La uña está formada por tres capas de queratina, la primera es la parte brillante, la segunda capa se llama queratina mediana, y la tercera, la queratina sensible. Las tres corren el riesgo de separarse o doblarse con un uso intensivo del corta-uñas o de las tijeras.

2.
Retira el esmalte presionando las uñas con un algodón empapado de quitaesmalte oleoso regenerador sin acetona. Retira el algodón arrastrando todo el esmalte y repite si es necesario. No uses nunca cosméticos mal formulados como los quitaesmaltes agresivos, pues resecan mucho las uñas y suelen ser la causa principal del daño de las capas de queratina, protectora natural de las uñas, dejándolas sin defensas frente a alteraciones y agresiones externas.

3. Lava las manos con jabón y sécalas antes de aplicar el esmalte, ya que de lo contrario los aceites regeneradores y protectores contenidos en el producto pueden impedir la adherencia del esmalte.

4. Lima y da forma. No uses limas de metal o con briznas de metal, ya que pueden dañar las capas de queratina. Son preferibles de cartón, madera o de cristal, incluso diamante. Se lavan con cepillo de dientes y agua jabonosa, y las puedes reutilizar tantas veces como quieras.

5. Trata las cutículas: Aplica crema para cutículas en la zona de la lúnula y en poca cantidad, repartiendo el producto por todos los bordes. Deja actuar unos minutos y luego empuja ligeramente la cutícula hacia dentro con ayuda de un palito de naranjo. Después, sumerge las manos en agua.

6. Aplica un revitalizador-reparador: es un paso imprescindible si tienes las uñas frágiles o quebradizas, de lo contrario, te lo puedes ahorrar. Estos productos incorporan elementos nutritivos (proteínas, vitaminas, minerales...) para fortalecer y favorecer el crecimiento sano de las uñas. Realiza un ligero masaje con el producto hasta su total absorción. Deja secar y repite la operación 2 o 3 veces, así la uña adquiere resistencia y elasticidad.

7. Aplica un endurecedor de uñas natural sin formol, y sigue las indicaciones del producto. Las uñas deben estar bien secas. Los endurecedores previenen del agrietamiento y el laminado.

8. Finaliza aplicando el esmalte de uñas de tu elección con tres pinceladas. Primero una en el centro y luego a ambos lados desde la base hasta la punta. Aplica primero una capa fina, y luego otra capa ni demasiado gruesa ni demasiado fina, teniendo paciencia para dejar secar la primera.

Ojo: ¡No a las uñas amarillas! El uso prolongado de pigmentos oscuros o el cambio constante de color de esmalte, estropean las uñas llegando a debilitarlas y amarillearlas alterando su color natural. Para evitar que esto ocurra, hay que proteger siempre la uña antes de esmaltar con una base protectora.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario